Actualmente los problemas de fertilidad masculinos y femeninos son más frecuentes y afectan a miles de parejas que tras mantener relaciones sexuales durante un año sin ningún método anticonceptivo, no consiguieron concebir un hijo, por lo que decidieron someterse a un tratamiento de fertilidad.

Como podemos haberlo visto en el video anterior, el proceso no resulta fácil para la pareja, de hecho desde el punto de vista psicológico, un diagnóstico de infertilidad realizado en una clínica de fertilidad df, puede constituir sin duda alguna una crisis importante que repercute con gran impacto sobre la vida normal de la pareja.

La infertilidad implica así una crisis que genera intenso stress, tanto individual como de pareja, a menudo es la primera que la pareja enfrenta en forma conjunta. Hasta ese momento uno puede haber sido el apoyo del otro, sin embargo en esta crisis ambos son parte del problema, comparten las emociones, pero las enfrentan con diferentes modalidades, propias de la diferencia de los sexos, cada uno con su personalidad y experiencias.

Sentimientos ante la Infertilidad

La crisis normalmente viene asociada a la sorpresa de saber que no va a ser posible por métodos naturales procrear a su hijo, lo cual suele poner a la pareja en una gran frustración al no ver cumplido su deseo de tener hijos, esta sensación de fracaso suele acompañarse de una sintomatología psicológica asociada a la infertilidad la cual deriva con frecuencia en sentimientos como:

  • Sorpresa: Este es una de las emociones primarias cuando una pareja recibe la noticia de infertilidad, regularmente genera asombro causa impacto y provocar desconcierto.
  • Negación del Problema: Este sentimiento de negación, poco a poco lleva a una real preocupación por la situación, en este periodo es difícil pensar en otra cosa que no sea el embarazo. Inclusive la negación puede llegar a ser perjudicial si se prolonga excesivamente e impide aceptar la realidad.
  • Culpa: Es común que al conocer la noticia la pareja sienta culpa de la situación, esto es producto de la frustración, pero en esta etapa existe un vínculo fuerte que ayuda a que la pareja este más unida, como parte de la psicología de la concepción.

Con el paso del tiempo surgen nuevas emociones que pueden ser un detonante para una crisis más profunda de pareja:

  • Rabia hacia la Pareja y hacia Otros: Prácticamente este sentimiento se deriva del estrés por el que se atraviesa y las pérdidas sufridas, incluida la pérdida de control. Sin embargo, por otro lado, puede convertirse en un sentimiento positivo si es utilizada por la pareja para superar los obstáculos y lograr lo que se ha propuesto.
  • Aislamiento e Incomprensión: Es frecuente la incomprensión por parte de familiares y amigos, a veces por falta de conocimiento y por desconocimiento de la eficacia de los tratamientos de fertilidad o de cuando recurrir a la reproducción asistida, esta situación deriva en que la pareja, principalmente la mujer busque aislarse del resto.

Para ello es importante la realización de una terapia en pareja:

Terapia de Pareja

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También de forma paralela se hace presente un sentimiento y una sensación de ansiedad. Cualquier situación nueva o ante la que no se encuentra solución provocará ansiedad en un ser humano. Aparece tanto en el inicio como en el proceso mismo de tratamiento y acompaña hasta el final, sea cual sea la resolución del problema.

Finalmente otra emoción que se presenta durante el tratamiento de fertilidad es la depresión; ésta se vuelve cíclica y oscilante, teniendo en cuenta que la infertilidad resulta ser una experiencia devastadora en todos los ámbitos: emocional, físico, familiar, social y financiero.

Estos sentimientos causan gran tensión, angustia, desesperación, desesperanza y sensaciones de descontrol interno en la pareja, es por ello la gran importancia de acudir a terapia durante todo el proceso de tratamiento, dándole la misma importancia que el aspecto médico.

Los procedimientos más utilizados en el tratamiento psicológico de parejas infértiles son los derivados de la terapia cognitivo-conductual.

Importancia de la Terapia en Pareja

La terapia consiste en enseñar una serie de técnicas y estrategias psicológicas probadas científicamente para que la persona a nivel individual y en pareja logre afrontar el problema emocional y se maneje hasta eliminarlo. El psicólogo actúa como un entrenador y la terapia interviene como un  proceso de entrenamiento o reaprendizaje donde se busca eliminar el resultado de malas experiencias y afrontarlas con el mejor dinamismo.

El recibir terapia en pareja ha demostrado resultados positivos tanto en el afrontamiento del diagnóstico de la infertilidad como durante el tratamiento de la misma.

Ahora bien, los objetivos que se persiguen con la terapia de pareja en estos casos son:

  • La enseñanza de habilidades de afrontamiento respecto a su situación de infertilidad.
  • La mejora de la calidad de la comunicación e interacción en la pareja.
  • El aprendizaje de habilidades para solucionar los conflictos en la relación de pareja derivados de la infertilidad.
  • La ayuda en la búsqueda de soluciones y alternativas ante la posibilidad de un futuro sin hijos.

Regularmente el desajuste emocional que experimentan las parejas con infertilidad es debido a que la imagen del hijo deseado se intercala entre ellos, y en algunas ocasiones, en lugar de unirles, les separa. Su deseo por ser padres se superpone a la realidad, dejando de vivir con objetividad todos los aspectos positivos que habían creado entre ellos y para ellos, para centrarse casi exclusivamente en lo que no tienen, ósea en la ausencia del hijo.

De hecho, también la vida sexual de la pareja suele resentirse como consecuencia de la infertilidad haciendo que, en muchos casos, disminuya la calidad y frecuencia de las relaciones sexuales, afectando gradualmente la vida de pareja.

A pesar que diferentes estudios concluyen que es natural que la infertilidad produzca un descenso del deseo sexual, problemas de eyaculación, dificultades para conseguir el orgasmo e insatisfacción sexual en general.  Ya que el tener que programar las relaciones sexuales en días concretos del ciclo o hacer que éstas adquieran un carácter meramente reproductor lleva a la pérdida de la espontaneidad, que es uno de los principales problemas que suele afectar a las parejas y por el que es necesario de la intervención profesional.

Inclusive en algunos  casos, el sexo se convierte en una experiencia dolorosa por la incapacidad para concebir. Ante estos problemas, la misión del profesional será ayudar a la pareja a recuperar el placer, la satisfacción y la comunicación afectiva, las cuales al mismo tiempo pueden ayudar a mejorar la fertilidad.

Por todo ello la intervención psicológica es fundamental en compañía simultáneamente  del tratamiento de fertilidad que se esté llevando. Puesto que, a través de estrategias psicoterapéuticas, se podrá brindar un manejo más adecuado de la situación y una figura de apoyo para la persona que la padece el problema y para la pareja.

Como mencionamos anteriormente, la finalidad del terapeuta será otorgar todos los recursos necesarios para que ambos puedan fortalecer su dinámica de relación, su sexualidad y principalmente su capacidad de resistencia para resolver adecuadamente el estrés provocado por los tratamientos más actuales de reproducción asistida.

En conclusión, la terapia de pareja proporciona un buen apoyo a la hora de manejar el impacto psicológico que la infertilidad produce en la pareja, aunque también se debe tomar en cuenta la preparación física y mental que la pareja debe de tener antes de realizarse un tratamiento de fertilidad.

Fuente: Clínica de Fertilidad DF